El problema de la obesidad infantil es una epidemia.

14 Abril 2014

Mami, ¡no quiero ser obeso!

El problema de la obesidad se ha vuelto una cruzada para Alexandra Orozco. Ella misma ha sufrido toda su vida el sobrepeso. Lejos de bajar los brazos, decidió no sólo conseguir un peso equilibrado sino que ha escrito un libro que trata el problema desde la raíz, es decir, desde la niñez.

Mami, ¡no quiero ser obeso! brinda información útil para cambiar las costumbres alimenticias de los más chicos de la familia. Y como un buen llamado de atención, la autora les recuerda a los padres que ellos son los únicos responsables de la salud de sus hijos. Así, el libro se convierte en una guía que pueden utilizar todos en la familia.

Alexandra Orozco le ha ganado la batalla al sobrepeso. Ese triunfo, se ve también en el cuidado que ha tenido con su hija Lorenza desde que era pequeña para que no sufra el mismo calvario.

“Entendí que a través de ella, podía enseñar y transferir un legado de buenos hábitos alimenticios, tal como logré hacerlo con ella. Y como el estudiante supera al maestro, ella ha sido consistente, firme, dedicada y una excelente conocedora de la verdadera alimentación saludable. Hoy a sus 21 años de edad, sabe leer las etiquetas de productos para determinar si los ingredientes son buenos o malos, utiliza sustitutos saludables y vela para que todos la que la rodean coman de una manera sana”.

¿Cómo se hace para que los chicos prefieran comer más ensaladas que una porción de papas fritas?
Las ensaladas son una manera más de preparar las verduras y forman parte fundamental en la dieta alimenticia diaria de los niños, adolescentes y adultos. Las verduras son fuente importante de vitaminas y minerales; sustancias que mantienen saludables los órganos vitales del cuerpo. Yo les pregunto a los padres o a los responsables de un niño o adolescente: ¿Quién les enseñó a comer papas fritas? ¿Quién les enseñó a comer golosinas o azúcar refinada? ¿Quién les enseñó a comer grasa saturadas? Yo no veo niños en los supermercados comprando los alimentos para los hogares. La frase que repito una y otra vez es: tú elijes ellos no, tú elijes ellos aprenden.

Los padres por no tener una cultura alimenticia adecuada promueven indirectamente a que los niños coman mal. ¿Es posible cambiar la mentalidad de un adulto?
¡Por supuesto que se puede cambiar la mentalidad de un adulto! El primer paso esencial comienza contigo: tú tienes que cambiar. Debe haber una concientización de que hay una situación que resolver. Tiene que haber un cambio de actitud y la forma en la que te relacionas o ves la comida. Una vez que hayas logrado cambiar tu actitud, podrás hacer algunos cambios importantes en la rutina diaria tuya y la de tus hijos. Si tú no puedes aplicar este cambio en tu vida, muy difícilmente podrás enseñarlo. Cuando decidas cambiar, trasmíteselo a tus hijos de una forma tranquila, poco a poco, comenzando por ganarte su confianza y respeto como líder de familia.

¿Cómo está la comunidad latina en cuanto a la obesidad?
Según las estadísticas, la mala alimentación se hace sentir con más fuerza entre los hispanos en Estados Unidos. Casi 2 de cada 5 niños hispanos entre la edad de 2-19 años, tienen sobrepeso o son obesos. Los niños hispanos tienen un mayor riesgo de tener sobrepeso o ser obesos durante la niñez y la adolescencia. Estas estadísticas son alarmantes dado que la obesidad en la niñez es un factor que contribuye a tener un mayor riesgo de complicaciones de salud como diabetes, enfermedades del corazón, hipertensión, cáncer y asma en el niño y el adulto futuro.

¿El problema de la obesidad tiene que ver también con el dinero? A veces los alimentos orgánicos son muchísimo más caros que la comida rápida.
Hace unos 10 años, la diferencia era grande, ahora no. La industrialización de los alimentos ha encarecido los convencionales. En una cadena de comida rápida, una ensalada cesar puede costar mucho más que una hamburguesa, pero si compras la lechuga en el mercado te puede costar centavos. Las compañías de alimentos con sus masivas campañas publicitarias, no asumen su responsabilidad social y parecen desconocer las consecuencias de inundar el mercado con alimentos procesados que contienen altos niveles calóricos, saturación de grasas, colorantes y químicos. Cuando el organismo se deteriora por la equivocada elección de los alimentos, causando complicaciones y llevándote a costosos gastos médicos, te darás cuenta que comer sano no es costoso.

Sobre la autora
Alexandra Orozco estudió Psicología en Colombia y es Holistic Health Coach del Institute for Integrative Nutrition de New York. Además, es creadora de productos didácticos que promueven cambiar los hábitos alimenticios. Se radicó en Estados Unidos donde ejerció como consultora de gerencia para empresas norteamericanas y latinoamericanas.

Entrevista realizada por Hernán Vera Álvarez, escritor y dibujante.

Mami, ¡no quiero ser obeso!

Mami, ¡no quiero ser obeso!

ALEXANDRA OROZCO
C.A. Press
ISBN: 978-0142425640
Precio: $12.95 – Tapa blanda
Fecha de publicación: Marzo, 2014

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